martes, 9 de marzo de 2010

Sin nada me tiro al vacio de mi mente, ya no queda nada que decir ni que hacer, asi que para que seguir en lo mismo. Corro a donde nadie puede verme, donde nadie se acuerda de mi, donde soy solo alguien mas sin nada que hacer. Vagando en un cielo sin estrellas, en un cielo donde la luna ya no quiere estar, un cielo que por mas que lo mire distinto es al segundo despues, donde las nubes forman figuras que queremos ver, ese cielo que al verse rojo es mas precioso y encantador que nunca, el mismo que mas de una vez me ha hecho sonreir sin esfuerzo.
Y ese cielo que no se cansa de recibirme cada vez que no se que hacer